La Vella Farga - Always Bella BCN
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La Vella Farga, un hotel de lujo único en Catalunya

En el marco de una celebración de la Navidad anticipada, esta semana Wil y yo descubrimos La Vella Farga, un hotel de lujo de ensueño. Cada espacio, cada rincón y cada detalle de esta antigua masía catalana respira magia por los cuatro costados.

Hay lugares que se quedan grabados en tu mente para siempre, y a los que tras descubrirlos sabes que querrías volver una y otra vez. Es más, son lugares para los que la lista de adjetivos positivos con los que describirlos resulta interminable. Sin duda, La Vella Farga es uno de ellos.

Nos encontramos ante un hotel de lujo situado en una gran masía del año 1036, en Solsona, a los pies de los Pirineus Catalans. Totalmente rehabilitado y con la máxima exquisitez como premisa, La Vella Farga conserva el encanto de las grandes estancias. Situada en una gran explanada con vistas a los cuatro vientos, está rodeado de naturaleza y cuenta con una piscina desbordante.

La Vella Farga te atrapa desde el primer momento, ese en el que todavía estás en el coche y la ves a lo lejos. Su imponente puerta no es más que un anticipo de lo que encontrarás a continuación. Una serie de estancias de estilo contemporáneo y sofisticado en el que cobran protagonismo distintas piezas restauradas de mobiliario. El resultado es un lugar acogedor, cálido, agradable, perfecto. Una delicia para todos los sentidos.

Habitación La Tieta

De entre sus 13 habitaciones, Wil y yo nos alojamos en La Tieta. Situada en la primera planta del hotel, esta habitación de 24 m2 nos enamoró de inmediato. Desde su comodísima cama –sus cojines no pueden ser más bonitos- se puede disfrutar de un gran ventanal en forma de arcada con sus molduras originales. Mención aparte merece su baño, en el la combinación de la piedra, la madera y su preciosa bañera conforman la perfección más absoluta.

Cocina de autor, atrevida y con producto de proximidad

Ya entrada la noche, pudimos degustar un delicioso menú de Navidad. No sin antes quedar maravillados por una cuidadísima decoración que te induce a un ambiente de lo más cálido. En cuanto a su cocina, no hay palabras. Sólo puedo garantizar que todos y cada uno de los platos que degustamos fueron una auténtica delicia para nuestros paladares.

Visita de Papá Noel

Todo ello amenizado por la música de Music Exclusive Moments, y por el fantástico mago Guillem Bautista, quien nos dejó a todos con la boca abierta con sus distintos números con las cartas como protagonismos. Cuando creíamos que la cosa no podía ser más perfecta, recibimos la visita de Papá Noel, quien nos hizo unos regalos por anticipado.

Desayuno inolvidable

Ya al día siguiente, disfrutamos de un extraordinario desayuno en el mismo restaurante. En esta ocasión la luz natural tomó protagonismo a través de sus inmensos ventanales. Había delicias para todos los gustos. Opciones de lo más sanas y también para los más golosos.

Os dejo con una galería de fotos que creo os ayudará a haceros una idea de lo maravilloso que es el hotel La Vella Farga.

¡Desde aquí darles las gracias a Gemma y Martí por su hospitalidad y cariño!